Menú alternativo
Menú alternativo personal
No has accedido
Tu dirección IP será visible si haces alguna edición

Partido Socialdemócrata de Alemania

De ProleWiki, la enciclopedia proletaria


Partido Socialdemócrata Alemán

AbreviaciónSPD
Fundadores
Fundado1875 (Congreso de Gotha)
Prohibido
  • 1878-1890
  • 1933-1945
SedeWilly-Brandt-Haus (Berlín)
PeriódicoVorwärts
Think tankFundación Friedrich Ebert
Orientación políticaAnterior:

Actual:

Afiliación EuropeaAlianza Progresista de Socialistas y Demócratas (S&D)
Afiliación internacionalAlianza Progresista
EsloganSoziale Politik für dich (politica social para ti)
Sitio Web
spd.de
Canal de YouTubeSPDvision
Instagram@spdde
Plantilla:Unbulleted list


El Partido Socialdemócrata de Alemania (en alemán: Sozialdemokratische Partei Deutschlands, abreviado: SPD) es un partido de centro-izquierda alemán. Se trata de uno de los partidos políticos más antiguos en presentarse a elecciones en una democracia burguesa y fue en su momento el partido con más afiliados del planeta.

En sus orígenes, el SPD estaba integrado por dos grandes corrientes, una de ellas marxista y revolucionaria, encabezada por August Bebel y Wilhelm Liebknecht, y la otra, moderada y cooperativista, liderada por Ferdinand Lassalle. La primera de estas posturas no tardó en convertirse en la dominante dentro del partido, consagrando al SPD como la más avanzada organización de la clase trabajadora, la cual logró grandes conquistas dentro de Alemania y llegó a liderar al movimiento proletario internacional.

No obstante, la formación de una aristocracia obrera en Alemania, privilegiada por el imperialismo alemán en África y Turquía y la política estatalista de la nobleza de aquel entonces, orientada a la industrialización y la expansión de las clases medias con el fin de contener a los obreros, llevó a que el partido se volviera más complaciente con la burguesía y con el Estado, por lo que aunque se seguían sosteniendo, en las palabras, los principios del marxismo, el SPD renunció a toda práctica revolucionaria, llegando sus parlamentarios a votar a favor de los créditos de guerra contra Rusia, dando inicio a la Primera Guerra Mundial y traicionando al internacionalismo proletario, en función del cual se habían comprometido anteriormente a impulsar una huelga general en caso de ser declarada la guerra a otra nación.

Más adelante, el SPD renunciaría formalmente al marxismo poco tiempo después de la Guerra Mundial Antifascista en la Alemania Occidental, asociándose con los Estados Unidos en la Guerra Fría. En la República Democrática Alemana, en cambio, los socialdemócratas se fusionaron con el Partido Comunista Alemán, formando el Partido Socialista Unificado, que gobernó el Estado socialista durante la mayor parte de su existencia.

Hoy en día, el SPD se define como un “partido popular de izquierda”, lo que quiere decir que no representa a ningún sector específico ni clase social, sino al conjunto de la sociedad alemana.[1]

Funcionamiento[editar | editar código]

Antecedentes[editar | editar código]

En 1848, la clase trabajadora irrumpió en la política europea por primera vez, con el estallido de numerosas revoluciones en todo el continente, siendo las más importantes la francesa y la alemana. Ese mismo año se publicó el Manifiesto Comunista. También, en ese contexto, se formó en la Segunda República Francesa el Partido Socialista Democrático, también llamado Partido Rojo,[2] que consistió en una coalición entre el proletariado y la pequeñoburguesía. Si bien el partido fracasó, la experiencia fue un hito en la organización de los trabajadores.

Más tarde, con la derrota de la Comuna de París, el epicentro del movimiento obrero se desplazó hacia la recién unificada Alemania, país capitalista que estaba experimentando un acelerado crecimiento de la mano de la política industrialista.

Historia[editar | editar código]

Orígenes[editar | editar código]

Los principales dirigentes y precursores del Partido Socialdemócrata Alemán: August Bebel, Wilhelm Liebknecht, Karl Marx, Carl Tölcke y Ferdinand Lassalle

Fundación del partido[editar | editar código]

El Partido Socialdemócrata de Alemania nace de la unión de la Unión General Obrera Alemana, fundada en 1865 y liderada por Ferdinand Lassalle, y del Partido Obrero Socialdemócrata Alemán, fundado en 1869, encabezado por August Bebel y Whilhelm Liebknecht.[3] Lassalle y sus seguidores apoyaban la política imperialista del canciller Otto von Bismarck y tenían una concepción utópica del socialismo, mientras que los integrantes del Partido Obrero Socialdemócrata Alemán eran marxistas y se oponían férreamente al imperialismo prusiano, si bien estaban a favor de la unificación alemana.

Ante el estallido de la Guerra Franco-Prusiana, Liebknecht y Bebel se abstuvieron de votar en el Reichstag la asignación de fondos al esfuerzo de guerra, pronunciándose en contra tanto del imperialismo de Luis Bonaparte como el de Bismarck.[4]

En 1871, finalmente se formó el Imperio Alemán, con lo cual se terminó la mayor discusión entre lassalleanos (reformistas) y eisenacheanos (marxistas). Así, en 1875, en el Congreso de Gotha, ambos se unieron en el Partido Socialista Obrero de Alemania, que en octubre de 1890[1] cambiaría su nombre a Partido Socialdemócrata de Alemania, que aún conserva a día de hoy.

Las leyes antisocialistas[editar | editar código]

Entre 1878 y 1890, el SPD estuvo proscripto por la monarquía alemana. El detonante fueron los atentados contra el Emperador Guillermo I, pero detrás de la prohibición del partido se encontraba la intención de apaciguar a la clase obrera, por un lado, por medio de la represión violenta, y por el otro, implementando reformas sociales para cooptar a los trabajadores alemanes. La persecución, la propaganda oficial y la popularidad que gozaba Bismarck pusieron en jaque a la socialdemocracia, lo cual no debía ser, sin embargo, una excusa para bajar los brazos ni negociar con el enemigo, como bien da cuenta de ello un testimonio de Wilhelm Liebknecht:

"Nunca es fácil nadar contra la corriente. Y cuando la corriente viene con la rapidez y fuerza de un Niágara es más difícil aun. Nuestros camaradas viejos recuerdan aún el odio de ese año de vergüenza nacional, bajo las leyes antisocialistas de 1878. En esa época millones consideraban a los socialdemócratas asesinos y viles criminales por su actuación en 1870; el socialista había sido un traidor y un enemigo a los ojos de las masas. La furia elemental del «alma popular» puede ser opresiva, avasallante, asombrosa. Uno se siente impotente, como si se tratara de un poder superior. Es una verdadera forcé majeure [fuerza mayor]. No hay un enemigo concreto. Es como una epidemia en el seno del pueblo, en el aire, en todas partes.

No obstante, no se puede comparar el estallido de 1878 con el de 1870. Este huracán de pasiones humanas que dobla, rompe, destruye todo lo que encuentra en su camino, y junto con él la terrible maquinaria del militarismo en plena y horrible actividad; y nosotros nos hallamos entre los engranajes de hierro, cuyo roce significa la muerte inmediata, entre los brazos de hierro que amenazan a cada rato con atraparnos. Al lado de esta fuerza elemental de espíritus liberados estaba el mecanismo más completo para el arte del asesinato que se había visto en la historia de la humanidad; todo en la más frenética actividad, cada caldera a punto de estallar. En ese momento, ¿cuál es la voluntad y fuerza del individuo? Sobre todo cuando uno sabe que representa a una pequeña minoría, sin respaldo popular.

En esa época nuestro partido se hallaba en estado de desarrollo. Estábamos ante una prueba durísima, cuando aún no poseíamos la organización necesaria para enfrentarla. Cuando llegó el movimiento antisocialista, en el año de la vergüenza de nuestros enemigos, en el año de honor de la socialdemocracia, ya teníamos una organización fuerte y arraigada. Todos y cada uno de nosotros sentíamos un poderoso apoyo que nos fortalecía en el movimiento organizado que nos respaldaba, y ninguna persona cuerda podía concebir la destrucción del partido. De modo que en esa época nadar contra la corriente era una hazaña nada despreciable. Pero lo que ha de hacerse, se hará. De modo que apretamos los dientes ante lo inevitable. No era momento para caer presa del temor [...] Por cierto que Bebel y yo [...] jamás hicimos caso de las advertencias. No retrocedimos. ¡Debíamos mantenernos firmes, costara lo que costase."[5]

No fue sino hasta que Bismarck abandonó el gobierno que, finalmente, las funestas leyes fueron derogadas, habilitando nuevamente al SPD a participar de las elecciones, aunque todavía bajo un injusto sistema de voto ponderado por clase, que sobrerrepresentaba a la burguesía y a los terratenientes en detrimento de la clase trabajadora, por lo que el apoyo de los obreros no podía traducirse en la toma del poder por vías legales.

Auge de la socialdemocracia[editar | editar código]

La disputa en torno al revisionismo[editar | editar código]

En 1895 falleció Friedrich Engels, quien había sido un estrecho colaborador del SPD en sus inicios, destacando especialmente tras la muerte de Karl Marx en 1883. Con esto, el movimiento obrero internacional se había quedado sin sus dos ideólogos más grandes, lo que abrió las puertas a la discusión sobre qué camino debía seguir el marxismo en un contexto donde el socialismo estaba en auge, la represión disminuía y el capitalismo alemán seguía expandiéndose aceleradamente.

Fue entonces que, con el lassalleanismo derrotado, se produjo el primer gran choque dentro de la socialdemocracia entre revolucionarios y reformistas. En Alemania, este último grupo estuvo encabezado por Eduard Bernstein, quien publicó en la revista teórica Die Neue Zeit (El Nuevo Tiempo) varios artículos[Nota 1] en los que "revisaba" las tesis de Marx criticando al materialismo histórico, la dialéctica y a la toma revolucionaria del poder. Bernstein proponía, en cambio, la conquista progresiva por medio de reformas parciales, mayormente de carácter económico (reducción de la jornada laboral, aumento de los salarios, mejores condiciones de trabajo, entre otras) pero sin transformar la maquinaria estatal capitalista. Para ello, sostenía que la socialdemocracia debía sostener un programa mínimo o minimalista.

Al final, las críticas bernsteinianas del marxismo fueron derrotadas en el Congreso de Hánnover de 1899, donde por iniciativa de Bebel se votó una resolución que rechazaba abiertamente al revisionismo, y por lo tanto se apoyaba al marxismo como doctrina fundamental de la socialdemocracia.

Primera Guerra Mundial[editar | editar código]

Los créditos de guerra y la "Unión Sagrada"[editar | editar código]

Luego del asesinato del Archiduque Francisco Fernando de Austria, el Imperio Austrohúngaro le dio un ultimátum a Serbia, ante lo cual el SPD respondió pronunciándose severamente en contra de la guerra, reconociendo la hostilidad austríaca hacia el país eslavo como una brutalidad y una aventura militar insensata.[6] Más tarde, el Imperio Ruso advirtió que protegería a Serbia, lo cual motivó la agitación belicista de parte de los partidos de la burguesía alemana y del Emperador Guillermo II.

El 4 de agosto, sin embargo, los parlamentarios socialistas votaron a favor de los créditos de guerra que le permitirían a la monarquía alemana financiar su aventura belicista al costo de millones de vidas de trabajadores. El socialismo y la solidaridad internacional fueron puestos en segundo plano, presuntamente para preservar la libertad de Alemania, que peligraba por el imperialismo y el despotismo de sus rivales rusos (ignorando el imperialismo alemán y los intereses que había compartido con el zarismo durante los años previos a la guerra).

Lo cierto es que, si bien la guerra fue precipitada a raíz del magnicidio de Francisco Fernando, la misma se venía gestando desde hace años, a raíz de la competencia imperialista entre las potencias europeas, y sólo hacía falta encontrar una causa justa que legitimara el derramamiento de sangre,[7] que recibió el respaldo del SPD. Se apeló a la obra de Marx para explicar que la guerra imperialista era, de hecho, una guerra por el socialismo, que Rusia era el corazón de la reacción y que la victoria de Alemania y la derrota de sus oponentes daría paso a la construcción del socialismo en Europa.

Lo anterior derivó en un discurso socialchovinista, enmarcado en la Unión Sagrada, una conciliación de clases impuesta por la dictadura militar que gobernó Alemania durante la guerra con la complicidad del partido socialdemócrata y sus sindicatos, que eran llamados a contener a la clase trabajadora previniendo su movilización.

La formación del USPD[editar | editar código]

La Revolución de Noviembre[editar | editar código]

República de Weimar[editar | editar código]

Las "tres flechas" de la socialdemocracia contra sus enemigos: los monárquicos, los nazis y los comunistas. Más adelante, el apoyo electoral del SPD al reaccionario Paul von Hindenburg será clave para el ascenso de Adolf Hitler al poder

Durante la mayor parte del período de entreguerras, el SPD adoptó una política hostil hacia el comunismo, llegando a considerarlo algunos de sus dirigentes como el enemigo principal, más peligroso incluso que el nazismo. En función de ello, la fuerza de choque del KPD, el Roter Frontkämpfterbund, fue prohibido.

Tercer Reich[editar | editar código]

Guerra Fría y divorcio del marxismo[editar | editar código]

Actualidad[editar | editar código]

La Willy-Brandt-Haus, sede del Partido Socialdemócrata de Alemania, ubicada en Berlín.

En las elecciones federales de 2025, el SPD tuvo su peor desempeño en más de un siglo,[8] recibiendo sólo el 16,4% de los votos emitidos y registrando una caída del 9,3% con respecto a las elecciones anteriores. Esta dura derrota se explica por el contexto de recesión y ajuste del gasto público (excluyendo el gasto militar) que se dieron bajo el gobierno de Olaf Scholz en el marco de la Guerra de Ucrania.

Actualmente, el SPD forma parte de la coalición gobernante junto con la Unión Demócrata Cristiana de Alemania, que en los últimos ha radicalizado varias de sus políticas, por ejemplo, en materia migratoria, tratando de no perder votos contra la ultraderechista Alternativa para Alemania.

El SPD como caso de estudio[editar | editar código]

La naturaleza crecientemente tecnocrática que fue dominando al Partido Socialdemócrata tras su auge a principios del siglo XX llamó la atención de numerosos investigadores marxistas y no-marxistas. El SPD se convirtió, de este modo, en un objeto de estudio muy importante para la historia de la teoría organizacional y de la sociología política.

Robert Michels y la "ley de hierro de la oligarquía"[editar | editar código]

Uno de los primeros estudios críticos sobre el SPD fue una obra clásica de la sociología política escrita por Robert Michels, Los partidos políticos. Michels se centra en el apoyo del partido al esfuerzo de guerra alemán, en desmedro de la solidaridad internacional de la clase trabajadora, la oposición a la guerra imperialista y a la colaboración de clases, y en general, a su propio programa. Según el autor, el propio ascenso político del SPD llevó a que éste se comprometiera cada vez más con el statu quo que debía cambiar, de tal modo que obtener el mayor número posible de escaños en el Reichstag pasó de ser un medio para avanzar en la lucha de clases a un fin en sí mismo.

Como resultado, el partido ya no sólo necesitaba obtener los votos de los trabajadores, sino también de los campesinos, de la pequeñoburguesía y de la burguesía misma, lo cual lo obligaba a abandonar su programa revolucionario y desviarse hacia la conciliación de clases y el nacionalismo.

La desilusión de Michels con la socialdemocracia lo llevó más tarde a adherirse al fascismo italiano.

Stalin y la socialdemocracia como ala izquierda del fascismo[editar | editar código]

En construcción...

Notas[editar | editar código]

  1. Más tarde recopiladas en el libro Las premisas del socialismo y las tareas de la socialdemocracia

Referencias[editar | editar código]

  1. 1,0 1,1 "SPD: el partido político más antiguo" (2025-05-05). Deutschland.de. Consultado en 2025-10-15.
  2. Karl Marx (2015 [1895, 1848-1950]). Las luchas de clases en Francia de 1848 a 1850. [PDF]
  3. Vladimir Lenin (2010 [1902]). ¿Qué hacer? (pp. 290-291). Caracas: Ministerio del Poder Popular para la Comunicación y la Información.
  4. Rosa Luxemburgo (2017 [1916]). 'Ante la "realidad"' en La crisis de la socialdemocracia (pp. 33-34). Madrid: Ediciones Akal.
  5. Rosa Luxemburgo. 'El espantajo de la 'invasión en La crisis de la socialdemocracia (pp. 145-146). Madrid: Ediciones Akal.
  6. “Toda la prensa obrera, sin excepción, juzgó la causa de la guerra una semana antes del estallido de la misma. Era obvio que no se trataba de la existencia ni libertad de Alemania, sino de una aventura vergonzosa del partido belicista austríaco; no se trataba de un problema de autodefensa, protección nacional y una guerra santa a la que nos veíamos obligados en nombre de la libertad, sino de una provocación audaz y una amenaza odiosa contra la independencia y libertad de un país extranjero, Serbia.”

    Rosa Luxemburgo (2017 [1916]). 'Ante "la realidad"' en La crisis de la socialdemocracia (p. 41). Madrid: Ediciones Akal.

  7. Rosa Luxemburgo (2017 [1916]). 'La expansión imperialista alemana' en La crisis de la socialdemocracia (pp. 84-89).
  8. Kristin Zeier y Gianna-Carina Grün (2025-02-27). "German election results explained in graphics" Deutsche Welle. Consultado en 2025-10-15.