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Tesis acerca de la Asamblea Constituyente  (Lenin)

De ProleWiki, la enciclopedia proletaria

Tesis acerca de la Asamblea Constituyente
AutorLenin
Fuentehttps://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/oe12/lenin-obrasescogidas07-12.pdf
  • Escrito el 11 ó 12 (24 ó 25)jul. de diciembre 1917.
  • Publicado de forma anónima el 26 (13)jul. de diciembre de 1917 en el núm. 213 de Pravda.
  • Tomado de Obras Escogidas en 12 tomos Tomo VII (1917 - 1918)

1. Era completamente justo que la socialdemocracia revolucionaria incluyera en su programa la reivindicación de que se convocase la Asamblea Constituyente, porque, en una república burguesa, este organismo es la forma superior de la democracia y porque, al crear el Anteparlamento, la república imperialista, con Kerenski a la cabeza, preparaba una farsa electoral, abundante en infracciones de la democracia.

2. Al reclamar la convocación de la Asamblea Constituyente, la socialdemocracia revolucionaria subrayó más de una vez, desde los primeros días de la revolución de 1917, que la República de los Soviets es una forma de democracia superior a la república burguesa ordinaria, con su Asamblea Constituyente.

3. Para pasar del régimen burgués al socialista, para instaurar la dictadura del proletariado, la República de los Soviets (de diputados obreros, soldados y campesinos) no es sólo la forma de tipo más elevado de las instituciones democráticas (comparada con la república burguesa ordinaria, coronada por una Asamblea Constituyente), sino la única forma capaz de asegurar la transición menos dolorosa posible al socialismo.

4. En nuestra revolución se convoca la Asamblea Constituyente con arreglo a las listas presentadas a mediados de octubre de 1917, en condiciones que excluyen la posibilidad de que las elecciones a esa Asamblea Constituyente sean una expresión exacta de la voluntad del pueblo, en general, y de las masas trabajadoras, en particular.

5. En primer lugar, el sistema electoral proporcional expresa fielmente la voluntad del pueblo sólo cuando las listas presentadas por los partidos corresponden a la división efectiva del pueblo en grupos políticos que sean realmente los mismos reflejados en las listas. Y es sabido que en nuestro país, el partido que entre mayo y octubre tuvo más partidarios en el pueblo y, sobre todo, entre los campesinos, el partido de los socialistas-revolucionarios, presentó listas únicas a la Asamblea Constituyente a mediados de octubre de 1917, pero se escindió en noviembre de 1917 después de las elecciones a la Asamblea Constituyente y antes de que ésta se hubiese convocado.

Por eso, incluso desde el punto de vista formal, la composición de los elegidos a la Asamblea Constituyente no corresponde, ni puede corresponder, a la voluntad de la masa de electores.

6. En segundo lugar, otra circunstancia aún más importante, no formal ni jurídica, sino económica y social; una circunstancia que constituye el origen de clase de la diferencia entre la voluntad del pueblo y, sobre todo, de las clases trabajadoras, por una parte, y la composición de la Asamblea Constituyente, por otra, consiste en que las elecciones a la Asamblea Constituyente se han celebrado cuando la inmensa mayoría del pueblo no podía conocer aún toda la extensión y todo el alcance de la Revolución de Octubre, de la revolución soviética, proletaria y campesina, comenzada el 25 de octubre de 1917, es decir, después de haber sido presentadas las listas de candidatos a la Asamblea Constituyente.

7. La Revolución de Octubre, al conquistar el poder para los Soviets, arrancar el dominio político a la burguesía y entregarlo al proletariado y a los campesinos pobres, atraviesa ante nuestros propios ojos por etapas sucesivas de desarrollo.

8. La revolución comenzó por la victoria del 24 y 25 de octubre en la capital, cuando el II Congreso de los Soviets de diputados obreros y soldados de Rusia, congreso de la vanguardia proletaria y de la parte más activa políticamente de los campesinos, dio la mayoría al Partido Bolchevique y lo llevó al poder.

9. Luego, durante los meses de noviembre y diciembre, la revolución ha abarcado a toda la masa del ejército y del campesinado manifestándose, en primer término, en la destitución o renovación de los viejos organismos directivos (comités de ejército, comités campesinos provinciales, Comité Ejecutivo Central del Soviet de diputados campesinos de toda Rusia, etc.), que expresaban una etapa ya superada de la revolución, su etapa conciliacionista, su etapa burguesa y no proletaria, y que, por esta razón, debían desaparecer inevitablemente bajo el empuje de masas populares más profundas y más amplias.

10. Este poderoso movimiento de las masas explotadas, orientado a reconstituir los organismos dirigentes de sus organizaciones, no ha terminado aún hoy, a mediados de diciembre de 1917, y una de sus etapas es el Congreso de Ferroviarios, reunido en la actualidad.

11. Por consiguiente, el agrupamiento de las fuerzas de clase que se hallan en lucha en Rusia en noviembre y diciembre de 1917 difiere por principio, en la práctica, del que pudo encontrar su expresión en las listas de candidatos presentadas por los partidos para las elecciones a la Asamblea Constituyente a mediados de octubre de 1917.

12. Los recientes acontecimientos en Ucrania (en parte también en Finlandia y en Bielorrusia, así como en el Cáucaso) indican, asimismo, que se está realizando un nuevo agrupamiento de las fuerzas de clase en el curso de la lucha entre el nacionalismo burgués de la Rada ucraniana, de la Dieta finlandesa, etc., por un lado, y el Poder de los Soviets, la revolución proletaria y campesina de cada una de esas repúblicas nacionales, por otro.

13. Por último, la guerra civil, iniciada con la sublevación contrarrevolucionaria de los democonstitucionalistas y de Kaledin contra las autoridades soviéticas, contra el Gobierno Obrero y Campesino, ha agravado definitivamente la lucha de clases y eliminado toda posibilidad de resolver por una vía democrática formal los problemas más candentes que la historia ha planteado a los pueblos de Rusia y, en primer lugar, a su clase obrera y su campesinado.

14. Sólo la victoria completa de los obreros y los campesinos sobre la insurrección de los burgueses y de los terratenientes (expresada en el movimiento de los democonstitucionalistas y de Kaledin), sólo una implacable represión militar de esa insurrección de esclavistas puede garantizar de verdad el triunfo de la revolución proletaria y campesina. La marcha de los acontecimientos y el desarrollo de la lucha de clases en la revolución han hecho que la consigna de "Todo el poder a la Asamblea Constituyente" -que no tiene en cuenta las conquistas de la revolución obrera y campesina, que no tiene en cuenta el Poder de los Soviets, que no tiene en cuenta los acuerdos del II Congreso de los Soviets de diputados obreros y soldados de toda Rusia, del II Congreso de diputados campesinos de toda Rusia, etc.- se haya convertido de hecho en consigna de los democonstitucionalistas, los kaledinistas y sus acólitos. Hoy está claro por completo para el pueblo entero que la Asamblea Constituyente quedaría condenada inevitablemente a la muerte política si se divorciase del Poder de los Soviets.

15. El problema de la paz es uno de los más candentes de la vida del pueblo. En Rusia se ha emprendido una lucha verdaderamente revolucionaria por la paz sólo después de triunfar la revolución del 25 de octubre, y este triunfo ha tenido como primer resultado la publicación de los tratados secretos, el armisticio y el comienzo de las negociaciones públicas con objeto de conseguir una paz general sin anexiones ni contribuciones.

Las grandes masas populares obtienen sólo ahora la posibilidad práctica, plena y pública de ver una política de lucha revolucionaria por la paz y de estudiar sus resultados. Durante las elecciones a la Asamblea Constituyente, las masas populares carecieron de esa posibilidad.

Es evidente, pues, que también en este aspecto es inevitable la discordancia entre la composición de la Asamblea Constituyente y la verdadera voluntad del pueblo en lo que respecta a la terminación de la guerra.

16. El conjunto de circunstancias que acabamos de examinar hace que la Asamblea Constituyente, convocada con arreglo a las listas de los partidos que existían antes de la revolución proletaria y campesina, bajo el dominio de la burguesía, entre inevitablemente en conflicto con la voluntad y los intereses de las clases trabajadoras y explotadas, que iniciaron el 25 de octubre la revolución socialista contra la burguesía. Es natural que los intereses de esta revolución tengan primacía sobre los derechos formales de la Asamblea Constituyente, incluso si estos últimos no hubiesen sido minados por el hecho de que en la ley sobre la Asamblea Constituyente no se reconozca el derecho del pueblo a renovar a sus diputados en cualquier momento.

17. Todo intento, directo o indirecto, de enfocar el problema de la Asamblea Constituyente desde un punto de vista jurídico formal, en los marcos de la democracia burguesa corriente, sin tener en cuenta la lucha de clases y la guerra civil, significa traicionar la causa del proletariado y adoptar el punto de vista de la burguesía. Es deber incondicional de la socialdemocracia revolucionaria poner en guardia a todo el mundo contra ese error, en que incurren algunos dirigentes, poco numerosos, del bolchevismo, que no han sabido valorar la insurrección de octubre y las tareas de la dictadura del proletariado.

18. La única posibilidad de dar una solución indolora a la crisis creada como resultado de la discordancia existente entre las elecciones a la Asamblea Constituyente, por un lado, y la voluntad del pueblo y los intereses de las masas trabajadoras y explotadas, por otro lado, consiste en que el pueblo aplique con la mayor extensión y rapidez posibles el derecho de proceder a nuevas elecciones de miembros de la Asamblea Constituyente; consiste en que la propia Asamblea Constituyente se adhiera a la ley del Comité Ejecutivo Central relativa a esas nuevas elecciones, declare que reconoce sin reservas el Poder de los Soviets, la revolución soviética y su política en el problema de la paz, de la tierra y del control obrero y se coloque resueltamente al lado de los enemigos de la contrarrevolución democonstitucionalista y kalediniana.

19. Fuera de estas condiciones, la crisis con motivo de la Asamblea Constituyente sólo podrá resolverse por vía revolucionaria, con las medidas revolucionarias más enérgicas, rápidas, firmes y resueltas del Poder de los Soviets para combatir la contrarrevolución de los democonstitucionalistas y de Kaledin, cualesquiera que sean las consignas y las instituciones (incluso la calidad de miembros de la Asamblea Constituyente) en que se ampare esa contrarrevolución. Toda tentativa de maniatar al Poder de los Soviets en esta lucha sería un acto de connivencia con la contrarrevolución.